Corrección de cicatriz

Mejorar la apariencia y la función de una cicatriz

Las cicatrices forman parte del proceso natural de reparación de la piel después de una cirugía, una lesión, una quemadura o determinadas enfermedades cutáneas. Aunque muchas evolucionan favorablemente con el tiempo, algunas pueden permanecer ensanchadas, elevadas, deprimidas, pigmentadas o adheridas a los tejidos profundos. En determinados casos, además de afectar a la apariencia, pueden producir tirantez, molestias o limitar el movimiento.

La corrección de cicatriz es un enfoque personalizado que puede combinar tratamientos quirúrgicos y no quirúrgicos para mejorar el aspecto, la textura, el relieve o la movilidad de una cicatriz. El tratamiento más adecuado depende de factores como el tipo de cicatriz, su localización, antigüedad, características de la piel y tendencia individual a desarrollar cicatrices anómalas.

Collage de resultados de tratamientos estéticos que muestra diferentes procedimientos

Tipos de cicatrices

Cicatrices hipertróficas: Son cicatrices elevadas y generalmente más gruesas o rojizas que la piel circundante. Permanecen dentro de los límites de la herida original y pueden mejorar progresivamente con el tiempo.

Queloides: Son cicatrices que crecen más allá de los límites de la lesión inicial. Pueden ser firmes, elevadas, producir picor o molestias y presentan una mayor tendencia a recurrir después de determinados tratamientos.

Cicatrices deprimidas o atróficas: Presentan una pérdida o alteración del volumen y pueden producir una pequeña depresión en la superficie cutánea. Son frecuentes, por ejemplo, después del acné.

Contracturas cicatriciales: Se producen cuando una cicatriz se contrae y retrae los tejidos próximos. Pueden limitar el movimiento, especialmente cuando afectan a zonas cercanas a una articulación o después de una quemadura.

Cicatrices ensanchadas o irregulares: Pueden aparecer cuando la tensión sobre la herida, su localización o el proceso individual de cicatrización provocan que la cicatriz se vuelva más ancha o irregular.

Resultados esperados

El objetivo de la corrección es conseguir una cicatriz menos visible y, cuando sea necesario, mejorar la función de los tejidos.

El resultado final no es inmediato. Después de una intervención, la nueva cicatriz puede aparecer inicialmente roja, firme o ligeramente elevada antes de ir madurando. Con el tiempo suele hacerse más blanda y menos evidente.

Es importante entender que una revisión quirúrgica no elimina una cicatriz: sustituye una cicatriz existente por otra que se espera que tenga unas características más favorables.

En cicatrices hipertróficas y queloides existe además un riesgo de recurrencia, por lo que puede ser necesario combinar diferentes tratamientos y realizar un seguimiento prolongado.