Tratamiento de la hiperhidrosis

Tratamiento de la sudoración excesiva

La sudoración es una función normal del organismo que ayuda a regular la temperatura corporal. Sin embargo, algunas personas producen una cantidad de sudor considerablemente superior a la necesaria para la termorregulación. Esta condición se conoce como hiperhidrosis*y puede afectar a una zona concreta o a varias partes del cuerpo.

La hiperhidrosis puede resultar especialmente incómoda cuando afecta a las axilas, las manos o los pies. Las manchas de sudor en la ropa, las manos constantemente húmedas o la necesidad de cambiarse de ropa con frecuencia pueden interferir en las actividades cotidianas, el trabajo y las relaciones sociales.

Además del impacto físico, la sudoración excesiva puede generar preocupación o incomodidad en situaciones sociales. En algunas personas, la anticipación o el estrés asociado a la sudoración puede aumentar todavía más la respuesta sudorípara.

Collage de resultados de tratamientos estéticos de la piel sin cirugía

Resultados esperados

Con el tratamiento inyectable, la reducción de la sudoración suele comenzar a observarse durante los primeros días y continúa desarrollándose durante las semanas siguientes. El efecto máximo puede alcanzarse alrededor de un mes.

La duración suele ser de aproximadamente 4–7 meses, aunque existe una variación considerable entre pacientes y entre zonas tratadas. Para mantener el efecto puede ser necesario repetir el tratamiento.

En el tratamiento quirúrgico axilar, la reducción de la sudoración puede ser más prolongada. Sin embargo, el resultado final depende de la cantidad y distribución de las glándulas tratadas y de la respuesta individual.

Es importante tener expectativas realistas: el objetivo es reducir la sudoración, no necesariamente eliminarla por completo. Además, el tratamiento de una zona concreta no impide que la sudoración continúe o aumente en otras zonas.