Quimiodenervación – Neuromoduladores
Rejuvenecimiento facial mediante relajación muscular selectiva
La quimiodenervación es uno de los tratamientos inyectables más utilizados dentro del rejuvenecimiento facial no quirúrgico. Mediante la aplicación precisa de un neuromodulador en determinados músculos, es posible reducir temporalmente su actividad y suavizar las arrugas que se producen como consecuencia de la contracción muscular repetida.
Las líneas de expresión aparecen inicialmente como arrugas dinámicas, visibles principalmente durante determinados movimientos faciales. Con el tiempo, la repetición de estos movimientos, combinada con los cambios propios del envejecimiento en el hueso, los compartimentos grasos, los tejidos blandos y la piel, puede hacer que estas líneas se vuelvan progresivamente más visibles incluso en reposo.
¿Podría este tratamiento ayudarle?
Tercio inferior y cuello
En pacientes seleccionados, la quimiodenervación también puede utilizarse para determinadas indicaciones del tercio inferior facial y del cuello, entre ellas:
- Comisuras de la boca orientadas hacia abajo.
- Mentón con aspecto irregular o “empedrado”.
- Determinadas tensiones musculares de la mandíbula.
- Bandas musculares del cuello.
Estas indicaciones requieren una valoración anatómica especialmente cuidadosa, ya que los músculos del tercio inferior y del cuello participan en funciones importantes como la expresión facial, la deglución y el movimiento mandibular.
Prevención de determinadas arrugas dinámicas
Algunos pacientes comienzan el tratamiento antes de que las líneas dinámicas se hagan muy marcadas.
La reducción temporal de la actividad muscular puede disminuir la repetición de determinados movimientos que contribuyen a la formación progresiva de arrugas. Sin embargo, el tratamiento preventivo debe individualizarse y no significa que el envejecimiento de la piel pueda detenerse.
Nuestra experiencia en quimiodenervación en Marbella
En Ocean Clinic Marbella utilizamos la quimiodenervación como parte de un enfoque individualizado del rejuvenecimiento facial.
El objetivo no es simplemente reducir las arrugas, sino comprender cómo se mueve el rostro y cómo interactúan sus diferentes estructuras. La valoración de la actividad muscular se realiza conjuntamente con la evaluación del volumen facial, la estructura, la calidad de la piel y las proporciones generales.
Esto permite decidir cuándo la quimiodenervación puede ser suficiente y cuándo es más apropiado combinarla con otros tratamientos.
En pacientes seleccionados, puede formar parte de un plan de rejuvenecimiento junto con rellenos faciales, tratamientos para mejorar la calidad de la piel, IPL, peelings superficiales o ultrasonido microfocalizado.
La combinación de tratamientos se determina individualmente y no todos los pacientes necesitan más de una modalidad terapéutica.
